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6 de septiembre de 2022
¿Qué hace un traductor?
30 de junio de 2023La traducción audiovisual (TAV) es una modalidad de traducción que cuyo objetivo es traducir el texto de un producto audiovisual, ya sea hablado o escrito, para su internacionalización o accesibilidad.
Esta modalidad se diferencia del resto en que no solo está condicionada por la forma del texto (registro, extensión, etcétera), sino porque además está subordinada a la imagen y al sonido. Nuestra traducción tiene que adaptarse al canal visual y auditivo para que no haya asincronía, es decir, que no haya un desfase entre cuando se escucha o se muestra el texto del vídeo y cuando se muestra o escucha nuestra traducción. Además, la traducción tiene que adaptarse a unos parámetros específicos que permitirán que el público pueda consumir la traducción de forma natural y fluida y sin perderse la película.
Tipos de traducción audiovisual
Subtitulado
El subtitulado es la traducción de elementos verbales de un producto audiovisual, tanto orales como visuales, en un texto colocado en la parte inferior de la pantalla, con una fuente específica y siguiendo unos parámetros técnicos concretos.
Para hacer unos buenos subtítulos, no solo hay que saber traducir bien: hay tener en cuenta otros aspectos, como la duración del subtítulo y la precisión de vocabulario, la segmentación y, obviamente, las reglas de ortotipografía propias del subtitulado.
Doblaje
El doblaje es la sustitución de los diálogos originales de un producto audiovisual por otros traducidos, interpretados por actores de doblaje en un estudio, que permite la distribución internacional de la producción audiovisual.
Este tipo de traducción audiovisual requiere creatividad y minuciosidad.
Hay otras variantes del doblaje, como las voces superpuestas o voice over, que suele utilizarse más en documentales y realities, o la narración, en la que un locutor que no aparece nunca en pantalla narra en voz en off, también muy común en los documentales.
Accesibilidad
La accesibilidad audiovisual es un recurso que tiene como objetivo, como su propio nombre indica, hacer accesibles las producciones audiovisuales tanto para personas sordas como para personas ciegas, mediante el subtitulado para sordos y la audiodescripción, respectivamente.
Formación y conocimientos específicos
Cualquier persona que haya estudiado traducción puede abordar un texto general porque, durante su andadura académica, ha recibido la formación suficiente para hacerlo. Sin embargo, la modalidad audiovisual requiere una formación adicional.
La formación específica es vital: el traductor aprende a afrontar las dificultades traductológicas concretas de la TAV, a manejar herramientas específicas y practica la modalidad en un ambiente que le permite perfeccionar sus destrezas.

